Chorizos

La calidad de nuestros chorizos viene dada por la cuidadosa selección de las carnes que intervienen en su elaboración, el reposo de la masa cárnica antes del embutido y las específicas condiciones de curación y secado en una zona geográfica cuya altitud y pocas nieblas otorgan un producto muy bien curado.

La carne procede de cerdo graso (cerdo de raza blanca sin distinción de sexos), alimentados los tres últimos meses de vida con un mínimo de 75%, en masa seca, de cebada y trigo; sacrificados con una edad entre 7 y 10 meses y peso entre 115 y 160 kilogramos).

Contamos con una planta con secaderos de jamones y paletas, de gran capacidad y con numerosos secaderos de embutidos de gran capacidad operativa.