Jamones y Paletas

Tras la tarea de despiece, los jamones y paletas son recepcionados en la sección de salazón, donde se les efectúa el característico recorte en V y un masaje individual para garantizar la eliminación de restos. Cada pieza es identificada con el sello del MAPA, que registra la semana y año del inicio del proceso de salazón.

Una vez finalizado este proceso, las piezas se lavan individualmente y son colgadas en perchas aéreas e introducidas en secaderos controlados de ciclo continuo.

Una vez la estancia en secadero haya finalizado, las piezas pasan a una fase de bodega donde, a través del envejecimiento, adquieren las características de textura, aroma y sabor típico de Valserra.

Desde aquí se seleccionan aquellos jamones y paletas que se comercializarán, pero antes de su salida hacia el punto de venta, el 100% de las piezas son sometidas a un control que garantiza la calidad de las mismas..

Contamos con una planta con secaderos de jamones y paletas, de gran capacidad y con numerosos secaderos de embutidos de gran capacidad operativa.